El padre fray Jorge Martínez OFM, vicepostulador de la causa de beatificación de Fray Mamerto Esquiú, en respuesta a las “insistentes consultas acerca del estado de esta causa”, manifestó que “el proceso ya está casi concluido”.
En una breve nota que publica en la revista “Nuestro Tiempo”, de la que él mismo es el director responsable, dice que “después de más de 80 años de idas y venidas y de arduo trabajo, el 16 de diciembre de 2006, el papa Benedicto XVI aprobó la heroicidad de las virtudes en Esquiú y lo declaró “Venerable”, la denominación anterior a la de “Beato”.
“Lo que falta ahora -explica el padre Martínez- es la aprobación de un milagro, para lo cual hace falta un proceso aparte del ya realizado. Aquí encontramos dificultades, pues aquellos que nos dan referencia de algún milagro o gracia recibida no lo hacen debidamente, como lo requiere la Congregación para las Causas de los Santos en el Vaticano”.
“Para ser un milagro propiamente dicho y de posible probación -señala-, se requieren varias cosas. De ser una enfermedad debe ser incurable o terminal. Para lo cual se requiere:
-el relato completo de lo sucedido con la firma del relator y la autentificación del párroco del lugar o algún sacerdote;
-la historia clínica, con el diagnóstico de los profesionales que afirme el carácter incurable o terminal de la dolencia, con argumentos y pruebas suficientes;
-la curación debe ser inmediata y no debe mediar medicina ni cirugía alguna.
“Una vez dado el milagro se debe proveer de un testimonio escrito por los facultativos que digan que el paciente ya no sufre la enfermedad que lo afectaba.
“Con estos datos -concluye Fray Martínez- ya se puede iniciar el proceso del milagro”.
Por último, el padre franciscano pide “a los devotos o agraciados por la intercesión de Esquiú ante Dios”, que lo comuniquen a la Vicepostulación en Amenábar 2557 (Parque Sur), 3000 Santa Fe, teléfono 0342-4590336. Direcciones electrónicas: nuestrotiempoofm@hotmail.com y revistaofm@fibertel.com.ar
Fuente: AICA
miércoles, 20 de julio de 2011
martes, 19 de julio de 2011
domingo, 17 de julio de 2011
viernes, 15 de julio de 2011
miércoles, 13 de julio de 2011
Consejo del Papa para vivir las vacaciones
Fuente: www.es.catholic.net
“No dejéis de meter el evangelio en vuestras maletas…”
Antes de despedirse de los más de diez mil peregrinos congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano después del rezo del Ángelus, hablando en francés, el Santo Padre quiso compartir una breve reflexión sobe el período de descanso que ya inicia.
El Papa dijo que salir de vacaciones, “no se trata de irse por irse para encontrar descanso, más bien se trata de vivir de una manera nueva nuestras relaciones con nuestros prójimos, con Dios, tomando el tiempo que esto requiere”.
Recordó que en el pasaje evangélico de este domingo, en el que Jesús dice:“Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados”, el Papa nos invitó a leer este evangelio como fuente de “descanso y serenidad” para las vacaciones sabiendo que “La fe en su presencia nos ofrece la serenidad de quien se sabe siempre amado por el Padre”.
El Papa dejó una consigna:“Dejemos amplio espacio a la lectura de la Palabra de Dios, en particular al Evangelio, que no dejaréis de meter en vuestras maletas en estas vacaciones!”.
¿Cómo podemos concretar estas consignas del Papa?
Catholic.net pone a tu disposición una guía de ideas que pueden ayudarte a “vivir de manera siempre nueva” tu relación con Dios y con los demás:
Dar mayor importancia al diálogo y escuchar sin mirar el reloj: En tiempo de vacaciones las conversaciones pueden y deben ser más relajadas y aprovechar el tiempo de descanso para tratar temas más profundos.
Recordar los abuelos y amigos: En las vacaciones se pueden crear lazos de unión mucho más estrechos e íntimos entre padres e hijos, entre nietos y abuelos, entre tíos y primos.
Debemos disfrutar las las vacaciones con sobriedad y con agradecimiento como exigencia moral de un mínimo de apoyo con los que no las tienen porque no pueden.
La vida cristiana, no lo olvidemos, es el tesoro más grande que Dios nos ha dado por ello práctica más intensamente los sacramentos de la Eucaristía y la confesión y/o algunos actos de piedad como son: visitas al Santísimo, le rezo del Ángelus, el Rosario, visita algún santuario.
Procura cada día que una frase del Evangelio te guíe a lo largo de la jornada.
Dios no se toma vacaciones en su búsqueda de amor al hombre. Las vacaciones pueden ser tiempo excepcional para salir al encuentro de Cristo en los demás. Y es que en verano, seguimos siendo cristianos. Es más, tenemos una magnífica oportunidad de serlo y de demostrarlo por ejemplo: no te olvides de los que sufren por la enfermedad o dolor del alma, puedes aprovechar este periodo para visitarlos.
Reza por las vocaciones y por los misioneros: El verano es el momento en que miles de jóvenes hacen la experiencia vocacional para descubrir el llamado de Dios ya sea al sacerdocio, a la vida religiosa o consagrada. Cientos de jóvenes dejan sus vacaciones para dedicarse a la evangelización ahí donde haga falta.
El Papa dejó una consigna:“Dejemos amplio espacio a la lectura de la Palabra de Dios, en particular al Evangelio, que no dejaréis de meter en vuestras maletas en estas vacaciones!”.
¿Cómo podemos concretar estas consignas del Papa?
Catholic.net pone a tu disposición una guía de ideas que pueden ayudarte a “vivir de manera siempre nueva” tu relación con Dios y con los demás:
Dar mayor importancia al diálogo y escuchar sin mirar el reloj: En tiempo de vacaciones las conversaciones pueden y deben ser más relajadas y aprovechar el tiempo de descanso para tratar temas más profundos.
Recordar los abuelos y amigos: En las vacaciones se pueden crear lazos de unión mucho más estrechos e íntimos entre padres e hijos, entre nietos y abuelos, entre tíos y primos.
Debemos disfrutar las las vacaciones con sobriedad y con agradecimiento como exigencia moral de un mínimo de apoyo con los que no las tienen porque no pueden.
La vida cristiana, no lo olvidemos, es el tesoro más grande que Dios nos ha dado por ello práctica más intensamente los sacramentos de la Eucaristía y la confesión y/o algunos actos de piedad como son: visitas al Santísimo, le rezo del Ángelus, el Rosario, visita algún santuario.
Procura cada día que una frase del Evangelio te guíe a lo largo de la jornada.
Dios no se toma vacaciones en su búsqueda de amor al hombre. Las vacaciones pueden ser tiempo excepcional para salir al encuentro de Cristo en los demás. Y es que en verano, seguimos siendo cristianos. Es más, tenemos una magnífica oportunidad de serlo y de demostrarlo por ejemplo: no te olvides de los que sufren por la enfermedad o dolor del alma, puedes aprovechar este periodo para visitarlos.
Reza por las vocaciones y por los misioneros: El verano es el momento en que miles de jóvenes hacen la experiencia vocacional para descubrir el llamado de Dios ya sea al sacerdocio, a la vida religiosa o consagrada. Cientos de jóvenes dejan sus vacaciones para dedicarse a la evangelización ahí donde haga falta.
lunes, 11 de julio de 2011
lunes, 4 de julio de 2011
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