jueves, 10 de diciembre de 2009

Día de la Inmaculada Concepción



miércoles, 9 de diciembre de 2009

Rosario de los Catequistas

El lunes 7 de diciembre, en las vísperas de la fiesta de la Inmaculada Concepción, los catequistas rezaron el Santo Rosario a nuestra Madre.


martes, 8 de diciembre de 2009

8 de diciembre - Inmaculada Concepción


Bendita sea T U PUREZA

"Eres totalmente hermosa y en ti no hay mancha alguna ni defecto“. (Cantar 4, 7)


En el Adviento de nuestra vida….
María nos enseña a caminar,
porque Ella es el Amén del ser humano a Dios.


" convenía que fuera nuestro Sumo Sacerdote: santo, inocente, sin mancha de pecado, apartado de los pecadores.“ (Hebreos 7, 26).


¿Y la Madre de éste Sacerdote Supremo
no convenía que fuera también santa, inocente, sin mancha?
"Jesucristo eligió a María por Madre, no en la tierra, sino ya desde el cielo, y para morar en Ella y nacer de Ella y vivir acompañado por Ella. La llenó totalmente de santidad y de pureza ". San Ambrosio


La Solemnidad de la Inmaculada Concepción nos llena de esperanza. El orgullo de nuestra Madre es que podamos gozar de la presencia del Señor como Ella lo hizo en Nazaret.

María, desde aquel instante, se vació y se arrodilló confiada al proyecto amasado por Dios desde siglos.

Le ofreció a Dios su corazón y sus entrañas.
Confío, oró y se rindió ante la Palabra.
Dejó que Dios fuera Dios y, Ella, simplemente su amada servidora.
Y Dios… hizo todo lo demás

Damos gracias a Dios porque quiso elegir una de nuestra raza, alguien como nosotros. Esto nos anima a ser santos, a ponernos sin miedo del lado de Dios… para que Él complete la obra que inició.


Contemplemos amando a María,
· Por ser una verdadera mujer arraigada en el corazón del Padre.
· Por ser una verdadera mujer arraigada en el corazón de su pueblo.
· Por llevar en su corazón las heridas de sus hermanos.
· Por llevar en su corazón las promesas de Dios.
· Por estar disponible desde una fe inquebrantable.
· Por estar disponible sin más ambiciones de riqueza que tener a
Dios creciendo en sus entrañas.

Con tanta hermosura
¿Cómo Dios no se iba a enamorar de esta nazarena?
¿Cómo se le iba a escapar a Dios una morada así para su hijo?


En nuestro Adviento la Solemnidad de la Inmaculada , es un grito emocionado de esperanza. Dios, como lo hizo en María y desde María: prolonga su Misericordia de generación en generación… Dios seguirá haciendo obras grandes en, y desde los corazones que se fían en él, que se brindan desde la pobreza de su vida y desde la apertura de su pensamiento para seguir dando al mundo la buena noticia que un Niño nos trae.

¿Se puede pedir más a un Dios? ¿Se puede exigir más a María?


Yo te saludo, María, porque el Señor está contigo,en tu casa, en tu calle, en tu pueblo,
en tu abrazo, en tu seno.Yo te saludo, María, porque preguntaste
lo que no entendías-aunque fuera un mensajero divino- y no diste un sí ingenuo ni un sí ciego,sino que tuviste diálogo y palabra propia.Yo te saludo, María, porque concebiste y diste a luz un hijo, Jesús, la vida;
y nos enseñaste cuánta vida hay que gestar y cuidar si queremos hacer a Dios presente.
Yo te saludo, María, porque te dejaste
guiar por el Espírituy permaneciste a su sombra, tanto en la tormenta
como en la bonanza,dejando a Dios ser Dios y no renunciando a ser tú misma.
Yo te saludo, María, hermana peregrina.
Camina con nosotros, llévanos junto a los otros y mantén nuestra fe.
(Ulibarri Fl.)

lunes, 7 de diciembre de 2009

Hogar Parroquial Madre Teresa de Calcuta

El domingo 6 de diciembre chicos del Hogar Parroquial Madre Teresa de Calcuta, recibieron el Bautismo, Comunión y Confirmación. Felicidades a todos...



martes, 1 de diciembre de 2009

Catequesis de Niños

El Domingo 29 de noviembre 104 chicos y chicas
recibieron el Sacramento de la Confirmación.
Presidió la Celebración Monseñor Luis Alberto Fernández.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Ordenación Sacerdotal Padre Fabio Porcel







domingo, 29 de noviembre de 2009

Día de San Saturnino


Saturnino, obispo de Tolosa, es uno de los santos más populares en Francia y en España. La Passio Saturnini es ante todo un documento muy importante para el conocimiento de la antigua Iglesia de la Galia. Según el autor de la Pasión, escrita entre el 430 y el 450, Saturnino fijó su residencia en Tolosa en el 250, bajo el consulado de Decio y Grato. En ese tiempo, refiere el autor, en Galia había pocas comunidades cristianas, con escaso número de fieles, mientras los templos paganos se llenaban de fieles que sacrificaban a los ídolos.


Saturnino, que había llegado desde hacía poco a Tolosa, probablemente de Africa (el nombre es efectivamente africano) o de Oriente, como se lee en el Missale Gothicum, había ya reunido los primeros frutos de su predicación, atrayendo a la fe en Cristo a un buen número de ciudadanos. El santo obispo, para llegar a un pequeño oratorio de su propiedad, pasaba todas las mañanas frente al Capitolio, es decir, el principal templo pagano, dedicado a Júpiter Capitolino, en donde los sacerdotes paganos ofrecían en sacrificio al dios pagano un toro para obtener las gracias que pedían los fieles.


Parece que la presencia de Saturnino volvía mudos a los dioses y de esto los sacerdotes paganos acusaron al obispo cristiano, cuya irreverencia habría irritado la susceptibilidad de las divinidades paganas. Un día la multitud rodeó amenazadora a Saturnino y le impuso que sacrificara un toro sobre el altar de Júpiter. Ante el rechazo del obispo de sacrificar el animal, que poco después se convertiría en el instrumento inconsciente de su martirio, y sobre todo por lo que consideraban los paganos un ultraje a la divinidad, pues Saturnino dijo que no les tenía miedo a los rayos de Júpiter, ya que era impotente porque no existía, lo agarraron enfurecidos y lo ataron al cuello del toro, al que picaron para que corriera escaleras abajo del Capitolio arrastrando al obispo.


Saturnino, con el cuerpo despedazado, murió poco después y su cuerpo quedó abandonado en la calle, de donde lo recogieron dos piadosas mujeres y le dieron sepultura «en una fosa muy profunda». Sobre esta tumba, un siglo después, San Hilario construyó una capilla de madera que pronto fue destruida y se perdió por algún tiempo su recuerdo, hasta cuando en el siglo VI el duque Leunebaldo, volviendo a encontrar las reliquias del mártir, hizo edificar en ese lugar la iglesia dedicada a San Saturnino, en francés Saint-Sernin-du-Taur, que en el Trescientos tomó el actual nombre de Notre-Dame du Taur.