Misa Arquidiocesana
de Niños 2008
"BUSQUEN e INVITEN"
Sábado 18 de octubre - Estadio Parque Roca
martes, 21 de octubre de 2008
sábado, 18 de octubre de 2008
jueves, 16 de octubre de 2008
Instituto San Judas Tadeo - Primario
domingo, 12 de octubre de 2008
Reflexión

Para seguirte. Que no nos falte el deseo, el sueño, la ilusión para construir espacios de justicia, de misericordia, de encuentro.
Que no falten las fuerzas, aunque sean pocas, o los amigos para apoyar el cansancio. Que no falte la fe en Ti, Dios de misericordia. Que no falte la esperanza, ni el amor. Que si faltan, todo parece gris. Pero si están, siempre se intuyen caminos. Pon, Señor, en nuestras vidas, coraje, pasión y horizonte.
1. Que no falte el Amor
“Sois elegidos de Dios, pueblo suyo y objeto de su amor; revestíos, pues, de sentimientos de compasión, de bondad, de humildad, de mansedumbre y paciencia” (Col 3, 12)
Amor a tu manera. A los desamados. A los tristes. A buenos –los amables- y malos –los que necesitan que alguien ame y transforme sus sombras. Amor a los justos –que reflejan tu justicia- e injustos –que, equivocados, se alejan de Ti. Amor cotidiano, frágil, encarnado en las cosas pequeñas de cada día. En la familia, en los estudios, en el trabajo. Amor que a veces emociona y otras es canto tranquilo, que serena y empuja. Amor que a veces me romperá un poco. Amor que es anhelo y es fiesta, que es proyecto y es sueño. Amor que es silencio y canción. Que no nos falte amar como Tú.
¿Qué y a quién amo en este momento de mi vida?
¿Soy consciente de que Dios me quiere de una manera radical, eterna, infinita y única?
2. Que no falte el empuje

“… olvidando lo que he dejado atrás, me lanzo de lleno a la consecución de lo que está delante, y corro de lleno hacia la meta, hacia el premio al que Dios me llama desde lo alto por medio de Cristo Jesús” (Flp 3,13-14)
Para dar pasos. Para ponerme en marcha día a día. Para vivir a tu manera. Para pasar de las palabras a los hechos. Para alejarme de lo vacío. Para plantar cara a lo injusto. Para buscar, construir, actuar. Que no falte la valentía para arriesgar a veces, en nombre de aquellos por quienes nadie arriesga nada. Que no falte la capacidad de salir de los terrenos conocidos para descubrir un mundo que va mucho más allá de lo que ya conozco. Que no falte la inquietud por hacer de mi mundo cotidiano, ese de cada día, y sus rutinas, algo diferente y evangélico.
¿Qué es importante para mí entre las cosas que hago día a día?
¿Hacia dónde se encamina mi vida este año?
“Vosotros no habéis recibido un Espíritu que os haga esclavos, de nuevo bajo el temor, sino que habéis recigido un Espíritu que os hace hijos adoptivos y os permite clamar: “Abbá”, es decir: “Padre"
Que inspira y empuja, que alienta y seduce, que sugiere y grita. Que no falte tu voz que habla sin palabras, que resuena muy dentro y muy fuera (a veces). Que no falte tu destello intuido en tantos otros brillos.
Que no falte tu Palabra que, cuando se escucha, nos despierta y nos pone en camino, hablando de prójimo, hermano, bienaventuranza. Que no falte tu fuerza que vuelve poderosa nuestra debilidad.
¿Alguna vez siento que Dios inspira decisiones, proyectos, palabras, en mi vida?
sábado, 11 de octubre de 2008
Misión Barrial Fiesta Patronal San Judas Tadeo
Sábado 11 / 9 a 17.30 hs.
18 hs. Santa Misa en la Plazoleta San Vicente de Paúl.
(Av. Castañares y Puán.)
La Misión
Por Rita Miran.
Jesús, envió a sus apóstoles a proclamar el Reino de Dios y a Curar según Lc 9,2. En ellos continúa su propia misión y a partir de ellos la sigue de generación en generación.
Misionar es en definitiva llevar al prójimo la Esperanza y la Palabra de Dios. Cualquier creyente puede cumplir con esta tarea, siendo un deber cristiano hacerlo.
Dar a conocer a Jesús es tarea diaria en el ámbito que frecuentemos; en nuestra familia, en nuestro trabajo, con nuestros amigos.
No olvidemos que la fe se fortalece “Dándola”. Los hombres que se alejan o quieren vivir al margen de Dios, negando su existencia son los hombres que aun no conocen a Cristo, que no han descubierto la gran verdad del amor de Dios.
La misión lleva a dar permanentemente, testimonio de palabra y de ejemplo con nuestra vida. Ante todo hay que seguir a Cristo, buscándolo para conocerlo, y poder penetrar en su misterio, y amarlo con todo nuestro ser.
Por medio de una profunda y sincera oración, alcanzamos a “ver a Jesús”, para después poder comunicarlo al mundo.
Seamos valientes, el mundo necesita de testigos de Fe y Amor. Estemos dispuestos para el compromiso de ayudar en la familia , en el trabajo y a todos aquellos alejados de Dios, mostrando a Jesús de las bienaventuranzas, al Jesús de la obediencia, al de la pobreza, al de la paciencia, al Jesús manso y humilde.
Unidos a Jesús en la oración descubriremos las necesidades de nuestros hermanos. La gran tarea es que todos los creyentes llevemos la Luz de Cristo a la vida diaria. La Fe no se debe vivir solo en lo intimo sino que debe manifestarse en la vida social quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios a quien no ve. Jesús está con nosotros como lo estuvo con sus apóstoles. La presencia de Cristo nos fortifica y nos sostiene.
Además de la oración, es necesario el Evangelio. A través del Evangelio, se descubre que Dios es la fuente de la verdadera Paz. Nunca teman predicar el Evangelio ante los indiferentes o los que no creen. Jamás, se debe perder la confianza en el poder de Dios que nos acompaña en la proclamación de la Palabra. Son muchos los que no conocen a Cristo o no lo conocen suficiente. Debemos tener valor de hablar de Cristo, de dar testimonio de nuestra Fe a través de nuestra vida, inspirado en el Evangelio.
Jesús confía en nosotros y cuenta con nuestra colaboración.