domingo, 21 de agosto de 2011

Santería Parroquial - Nuevos productos




jueves, 18 de agosto de 2011

Cuento: La Indecisión

Por Mamerto Menapace, publicado en Cuentos rodados, Editorial Patria Grande


Lo habían agarrado en flagrante delito de robo, y no existían circunstancias atenuantes que lo justificaran. A pesar de todas sus negativas no pudo evitar que la justicia lo mandara a la muerte.

Cierto, había tratado de mostrarse sereno y había logrado impresionar a sus mismos jueces. Todavía le quedaba un poco de humor, y decidió jugarse hasta la última carta. Trataría al menos de ganar tiempo, para vivir un rato más.

Cuando le leyeron la sentencia que lo condenaba a la horca, la escuchó con calma, y concluyó la sesión preguntado si tendría la oportunidad de expresar su último deseo. Era imposible que se lo negasen. Y así fue. Se lo concedieron, antes aún de averiguar de que se trataba.

- Quisiera - dijo - ser yo mismo quien elija el árbol en cuya rama tendré que ser ajusticiado.

Aunque la petición pareció a los jueces un tanto romántica para lo dramático de las circunstancias, no hubo inconvenientes en concedérsela. Le designaron un piquete de cuatro guardias para que lo acompañaran en el recorrido por el bosquecito de las afueras de aquella vieja ciudad medieval, en la que este suceso se desarrollaba conforme a las costumbres y procederes de la época.

Más de tres horas duró la caminata, que impacientó a todos, menos al interesado, que gastaba su tiempo desaprensivamente observando con superioridad e ironía cada árbol y cada gajo que podría ser su último punto de apoyo sobre esta tierra de la que se despediría en breve. Los miraba y estudiaba minuciosamente, para desecharlos luego casi con desprecio. No sería una miserable planta con tantos defectos la que tendría el honor de cargar con su partida. De esta manera fue pasando de árbol en árbol, hasta que hubo inspeccionado todos los posibles.

De nuevo ante el juez, expresó así sus conclusiones:

- ¡Señor juez! ¿Quiere que le diga la verdad? No hay ninguno que me convenza.

Murió lo mismo. Y sin haber elegido.

Tengo dos amigos. Uno de ellos ha llegado a la convicción de que debería consagrar su vida a Dios. Pero todavía no ha encontrado ninguna congregación que lo convenza. El otro cree en el amor. Pero no cree en las mujeres.

Me temo que los dos van a morir sin haber elegido.

martes, 16 de agosto de 2011

Instituto Parroquial SJT

Nivel Primario 6to grado
Reunión preparatoria para la Confirmación...





viernes, 12 de agosto de 2011

Día de San Cayetano



miércoles, 10 de agosto de 2011

Reflexión El Hachazo

Por: Claudia Tomino de Block

Cuando yo tenía 20 años, falleció repentinamente mi papa. Tuvo una subida muy fuerte de presión y se le produjo un derrame cerebral. Tenía solo 53 años.

Mi papa era una persona muy noble, muy servicial y con un gran amor por la vida. Disfrutaba reuniéndose con la familia y amigos y alegraba las reuniones con sus chistes, sus canciones y sus imitaciones. Siendo yo una adolescente recuerdo nuestras charlas después de almorzar los días sábados: a los dos nos gustaba la literatura, la filosofía, la música, hablábamos mucho de todo, de la vida. Cuando el falleció, mi mama quedo destruida y mi hermana con 17 años y yo tratamos de seguir adelante con la vida. Yo estudiaba profesorado de historia pero decidí ponerme a trabajar para “salir” de mi casa donde el clima de tristeza y duelo era “irrespirable”. Levantarme a la mañana era como “subir al Himalaya”. Así lo sentía yo. Caminar las cuadras hasta el colectivo, también me costaba muchísimo.

Un día, para cambiar un poco la rutina diaria, tome el colectivo en otra parada, y camine por otras calles. Allí vi algo que me sacudió interiormente: en una esquina había un tronco de árbol que había sido talado por la mitad. Por el enorme diámetro del tronco, deduje que había sido un árbol grande y fuerte. En medio de ese tronco robusto habían brotado dos ramitas nuevas con pequeñas hojas verdes y brillantes.

Era como si la naturaleza me hablara a través de ese árbol y me dijera: ¡Nunca te des por vencida!

Al año siguiente una amiga me invito a un Retiro Espiritual en el que el Señor me salio al encuentro y pude sentir su Amor por mi. A partir de ese episodio, El fue renovando el follaje de mi vida con su Gracia y lentamente fue sanando mis heridas y las de mi familia.

Este testimonio lo escribo en memoria de mi papa, que falleció un 12 de agosto de 1977 y también para que otras personas que estén pasando por un doloroso duelo como el que pase yo, sepan que todas las heridas pueden ser sanadas por Jesús, si nos dejamos curar por su Amor. Gloria a El!!!

domingo, 7 de agosto de 2011

3 Eventos

El sábado 6 de agosto festejamos el Día del Párroco, el cumpleaños del seminarista Pablito y el cumpleaños del P. Pablo.

Felicidades...






viernes, 5 de agosto de 2011

Esperan decenas de miles de peregrinos en San Cayetano

Los sacerdotes y voluntarios del santuario de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, ultimaban hoy los detalles para recibir este fin de semana a decenas de miles de peregrinos que se acercarán para pedir pan y trabajo o agradecer haberlos recibido, durante la festividad del patrono de la Providencia.

Esta devoción popular -que en Buenos Aires llevará por lema “Junto a San Cayetano rezamos por la paz, el pan y el trabajo”- también se replicará en más de 45 parroquias del país que llevan el nombre del santo.

“Esta es sobre todo una fiesta, un emblema de la arquidiócesis, por eso nos preparamos para recibir a los peregrinos, que serán muchos, sin duda, con alegría”, dijo a AICA el párroco del templo, presbítero Jorge Torres Carbonell.

El sacerdote destacó que hasta aquí llegan, no sólo el 7 de agosto, “muchas personas que expresan no perder la esperanza de conseguir un trabajo o tener un empleo más digno, pero muchas que vienen a agradecer”.

Mañana, víspera de la festividad, sacerdotes del templo recorrerán por la tarde la fila extensa con una imagen de San Cayetano desde las calles Reservistas Argentinos y Barragán hasta el santuario, para bendecir a los peregrinos.

Las puertas del santuario de Cuzco 150 serán abiertas el domingo a la hora cero por el obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Raúl Martín, quien tras impartir la bendición dará paso a los devotos y a las 9 presidirá una de las misas.

A partir de las 4 y hasta las 11 se oficiarán misas a cada hora, y después
cada dos desde el altar levantado sobre la calle Cuzco.

La Eucaristía central por la paz, el pan y el trabajo será presidida el domingo a las 11 por el arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Jorge Mario Bergoglio.

También habrá bendiciones de objetos y se recibirán alimentos no perecederos y ropas para la Cáritas parroquial.

Unos 1.500 voluntarios laicos, 200 sacerdotes y 800 scouts asistirán a los peregrinos, a quienes repartirán pan, caldo y mate cocido.

Gaetano de Thiene, como se llamaba San Cayetano, nació en Vicenza, norte de Italia, en octubre de 1480, en el seno de una familia de nobles.

No obstante, abandonó el ambiente familiar y dedicó su vida a la atención de los enfermos y desvalidos. Murió a los 77 años en agosto de 1547.

Fue canonizado en 1671 después de que una comisión eclesiástica comprobó numerosos milagros entre quienes lo invocaron para pedir sanación, alimentos y trabajo.

Informes: (011) 4641-0583/1572; correo electrónico: santuario@sancayetano.org.ar , o en la página de Internet: www.sancayetano.org.ar .+
 
 
Buenos Aires, 5 Ago. 11 (AICA)