Retiro Espiritual de 7mo grado
Seminario de Villa Devoto
También conocimos las instalaciones del Seminario de Villa Devoto.
El Seminario es el lugar en el cual se forman los corazones de los futuros Sacerdotes de nuestra Iglesia de Buenos Aires.
Agradecemos al Seminario por recibirnos.
domingo, 13 de julio de 2008
sábado, 12 de julio de 2008
jueves, 10 de julio de 2008
martes, 8 de julio de 2008
lunes, 7 de julio de 2008
Jornada de oración
El sábado 5 de julio se realizó la Jornada de oración para mujeres.
Predicó el retiro el P. Fabián Mondini y colaboraron: Flor, Cecilia, Romina y Mariano Rodriguez(Seminarista).
domingo, 6 de julio de 2008
Monaguillos en la Catedral de Metropolitana
Sábado 5 de julio
Ayer fuimos con el grupo de Monaguillos a conocer la Catedral Metropolitana. Cuando llegamos nos encontramos con el Cardenal Jorge Mario Bergoglio que nos dio la bienvenida y una bendición. También vimos a Mons. Eduardo García que nos regaló un Nuevo Testamento a cada uno.
Durante la visita tuvimos una guía -Jésica- que nos fue explicando cómo se fue construyendo la Catedral, con qué materiales se hizo en esa época y todos los cambios que sufrió.
Visitamos el lugar donde están los restos de San Martín y la cripta. También nos enseñó cómo se eligió el patrono de la ciudad que es 'San Martín de Tours' y muchas cosas más.
¡Nos divertimos mucho y aprendimos un montón de cosas!
Franco Mastantuono (monaguillo).
viernes, 4 de julio de 2008
Exámenes

Todos tenemos que dar cuenta de cosas de nuestra vida alguna vez… Especialmente cuando eres estudiante –aunque también en otros momentos- llegan tiempos de agobio, de trabajo, de inquietud, de insomnio y sobrecarga. Y asociados a ellos muchas de las dimensiones de la vida: el esfuerzo, la aridez de lo que no es fácil, la incertidumbre ante las posibilidades de éxito o de fracaso, la tensión por querer hacerlo bien, el deseo de que cunda el tiempo empleado, la importancia de obtener un resultado positivo… Es verdad que cuando está uno en esos momentos desea, por encima de todo, que pasen (bien). Pero es entonces cuando tiene especial sentido pararse y recordar que estos momentos también hablan de nuestra manera de vivir.
Es bueno tener algo por lo que luchar, en lo que implicarte y sentirte urgido. Y esto ocurre en los estudios, o en el trabajo, o incluso en la vida afectiva. Se espera algo de mí. Me voy comprometiendo, o hay plazos, o toca cumplir tal o cual cometido… A menudo esto provoca tensión, pero también es una fuente de sentido (y un privilegio) el tener metas, proyectos, deseos, algo por lo que luchar. Es verdad que a veces me repatea el tener que rendir cuentas, o me siento desbordado, o las ojeras hablan por mí… Pero a la vez es enriquecedor el atarte a algo, implicarte, un soñar aterrizado, asumir que cada camino tiene sus rincones para descansar y otros tramos en que toca darlo todo…
¿Qué me gusta y qué me rechina de mi propia manera de estudiar o trabajar? ¿Qué voy aprendiendo sobre mí? En mi vida de fe, de dudas y respuestas, de búsquedas y crecimiento, de lecciones e incertidumbres, ¿voy aprendiendo algo?
Fuente: www.pastoralsj.org
Es bueno tener algo por lo que luchar, en lo que implicarte y sentirte urgido. Y esto ocurre en los estudios, o en el trabajo, o incluso en la vida afectiva. Se espera algo de mí. Me voy comprometiendo, o hay plazos, o toca cumplir tal o cual cometido… A menudo esto provoca tensión, pero también es una fuente de sentido (y un privilegio) el tener metas, proyectos, deseos, algo por lo que luchar. Es verdad que a veces me repatea el tener que rendir cuentas, o me siento desbordado, o las ojeras hablan por mí… Pero a la vez es enriquecedor el atarte a algo, implicarte, un soñar aterrizado, asumir que cada camino tiene sus rincones para descansar y otros tramos en que toca darlo todo…
¿Cómo vivo yo mis “obligaciones” académicas, laborales, vitales?¿Siento que también mi fe me hace gozosamente responsable en la vida? ¿De qué?
En el proceso de dar cuenta, de cumplir plazos, de responder a las expectativas, voy aprendiendo mucho sobre mí mismo. Sobre mis maneras de trabajar, mis manías y mis pequeños rituales. Los aciertos y los errores. Mi rigidez o flexibilidad, mi resistencia y mi necesidad de descanso.
Descubro que cada uno somos diferentes en nuestra forma de estudiar o de trabajar, y voy aprendiendo a respetar esa diversidad.
Aprendo a ganar –a veces- y a perder –otras-. Aprendo a ir corrigiendo aquello que necesita cambio, y a aceptar aquello que es parte de mi limitación…
¿Qué me gusta y qué me rechina de mi propia manera de estudiar o trabajar? ¿Qué voy aprendiendo sobre mí? En mi vida de fe, de dudas y respuestas, de búsquedas y crecimiento, de lecciones e incertidumbres, ¿voy aprendiendo algo?
Fuente: www.pastoralsj.org
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